Jesús fue un loco, o el único cuerdo en un mundo de estúpidos que pretendían tener la verdad. El Che Guevara fue un demente, o el iluso que pensó que una revolución cambiaría el mundo. Albert Einstein fue un despeinado senil, o el genio que creyó que el mundo era algo más que tiempo y espacio.Cuanto más inteligente seas y más razón tengas, estarás cerca de la locura. Cuanto más te interpeles acerca del mundo y más interrogantes logres descubrir sobre el comportamiento humano, más gente murmura a tu alrededor. En tu universidad, en tu colegio, en tu trabajo, en tu familia. Ese chico es raro, ese niño tiene problemas familiares, ese señor tiene mala actitud, mi hijo es un retrasado mental.
Terminas vencido ante el maldito "qué dirán". Ese murmullo constante de tu oreja, esas voces a tu espalda que te dictan como ser un perfecto idiota de clásico comportamiento. Usted nunca querrá ser el raro del colegio, el paria de su casa, el extraño del trabajo, el extravagante de la calle, el desconocido de su vida.
La cara de mi abuela cuando escucha estas respuestas siempre es de espanto. Su tierno nieto, de babero blanco en su bautizo, es ahora un hereje de jeans rotos en la rodilla. "Somos una familia católica cristiana, apostólica, romana, limeña", y no sé cuántos aderezos más, me dice siempre indignada mi abuelita de cruz en pecho.
Siempre he pensado que la religión es para quienes viven sin preguntas. Para los que creen que este mundo, de cielo gris eterno, se hizo en siete días. Para los que piensan que su esposa, querida y odiada, salió de una de sus costillas.
Por ejemplo, en mi salón de clase había cincuenta adolescentes, de los cuales, estoy seguro, 48 sólo vivían y sólo yo preguntaba -le dejó el beneficio de la duda a mi mejor amigo, quien tampoco preguntaba pero siempre me apoyaba-. Debe ser maricón, por eso pregunta de sexo. Debe ser ateo, por eso pregunta de religión. Debe ser adoptado, por eso pregunta sobre divorcios.
Sé que debe estar pensando que soy un mal hijo y un pésimo nieto. Un hombre perturbado y mal vivido. Quizás el protagonista de "American Psycho". Pero soy un católico - cristiano "no practicante" (forma asolapada de decir que no creo en la Iglesia). Soy un limeñito de pelo corto (ni tanto), celular en el bolsillo y zapatos mal lustrados. Es más, usted me conversaría sin temores si me tuviera al costado en una combi. Ni siquiera me tendría miedo ni, aún menos, pensaría que soy el raro de su escala de valores.
Pero deténte un segundo. Mira a la persona que está a tu costado. Trabaja en una computadora seguro, sin siquiera saber por qué lo hace. Viviendo en un sistema opresor que lo hace parte de los fríos números de la maquinaria capitalista. Un pequeño engranaje del bendito sistema. Ahora no lo mires mucho, puede pensar que eres homosexual o que le has descubierto algún fraude fiscal.
Voltea. Regresa a la pantalla, respira tranquilo y preguntate qué diferencia hay entre ese autómata de al lado y tú que lees mi blog. Son iguales, ¿no? Distinta ropa?, otra cara, pero una sola actitud. Solo vive, nunca interpela y menos intenta encontrar una respuesta por miedo al ya respetado "Qué Dirán" .
"No todo lo que lees es verdad, pero no todo lo que crees es mentira"
Atte. GoldenBoy

Ayer sufri de un insomio algo usual ultimamente -definitivamente algo tengo mal- y mientras marmoteaba, dando vueltas en la cama sin saber que hacer, decidi por fin salir a correr y hacer un poco de deporte al estilo de Rocky Balboa, y me cambie improvisando un conjunto deportivo equipado con lo primero que tenia a la mano. -indispensables mis audifono y mp3-
Todo lo que necesité saber, siempre lo aprendí de mi Madre:
Ayer por la noche vinieron a buscarme mis amigos para salir a tonear como desadaptados según me dijeron, así que nos subimos la instante al carro de mi brother, un Mitsubishi Galant deportivo plateado, en el cual surcamos las principales avenidas de Lima recogiendo gente que no conocía a toda velocidad con tal de llegar a nuestro destino: una súper fiesta privada en un balneario perdido del sur, del cual no tenía idea cómo se llamaba pero que cuando llegamos estaba repleto de gente, que tampoco conocía, que bailaba la música que salía de una disco-casa y tomaba a más no poder todo tipo de trago que no sabía cómo aparecía siempre en manos de todos, incluso de las chicas ricas y apretaditas que bailaban con cualquiera que se le ponga al frente y no le hacían ascos a nada ni a nadie y todos andaban así recontra deshinbidos, tanto que empezaron a correr y a tirarse al mar y yo que esperaba a que llegue la policía para detener a todos estos locos, “Estoy en el cielo” pensé, los amigos con los que vine desaparecieron de mi lado, me metí a la disco-casa donde la fiesta aún estaba mejor pues las chicas allí estaban más ricas y apretaditas y el trago que no dejaba de aparecer y la música que no dejaba de sonar y las chicas ricas y apretaditas que no dejaban de bailar y yo que me quedaba dormido...
¿Cuál es la verdadera diferencia entre ‘Te quiero’ y ‘Te amo’? ¿Por qué es más difícil decir un ‘te amo’ que un ‘te quiero’? Estas preguntas me vinieron a la mente al escuchar a una pareja en la combi –no es que los espiara, simplemente hablaban más fuerte de lo normal– donde la chica le decía ‘te quiero’ y él le contestaba ‘te amo’. Pero sin la misma respuesta en viceversa.Es decir, ella no le decía ‘te amo’. Y se notaba que él quería que se lo dijera –era eso o era que en verdad ‘la amaba tanto’-.
Se encontraba el buen Ian caminando por el fantástico mundo de la blogósfera muy feliz pues tenía tiempo de sobra.
Camina desde hace varias horas, cae agua, no cae, no se oye nada, ni el murmullo del agua cayendo, ni los pasos de quien anda arrastrando su humanidad por las calles y las veredas.
Mientras preparo el informe solicitado por el Gerente, descubro, y comprendo, que todos a mí alrededor ya son viejos.
Roxanna y yo nos conocimos fortuitamente; ocurrió fortuitamente. Nunca nos habíamos visto y no conocemos nuestras voces “es porque Dios así lo ha querido” me dijo aquella última vez que charlamos.
Abrí la caja y dentro solo quedaban siete pastillas. Siete, pensé, ya falta poco.
El parque es grande y bonito. Increíblemente, siempre está verde pero a la apatía de los vecinos.